Hace poco hubo un par de historias aquí en Honduras que me llamaron la atención.
La primera era sobre un falso fraile que engañaba a unas monjitas pidiéndoles dinero, y hasta las llamaba por teléfono, imitando la voz del papa Benedicto, y les pedía que cantaran para él, y ellas lo hacían.
Ver nota periodística:
Imitaba a Benedicto XVI para engañar a monjas.
Y el caso de una señora con un vientre prominente, que le "bailaba", y decía que estaba poseída por un par de demonios, uno que era su marido :"Freddy", y el hijo de éste: "Tavo". Esta última recibió una amplia cobertura en varios medios,
Chequen esta
extraña historia, y la
lista de reportajes sobre el asunto en La Tribuna.
Hay que ver los extremos a los que lleva la credulidad.
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