"Cristo te ama". Es una frase cursi muy usada en el evangelismo. Se supone que esta afirmación debería de vencer la resistencia de los inconversos, y hacerlos caer rendidos a los pies de Jesús, pero no siempre sucede así.
Recientemente he sido importunado por un cristiano que ha tratado de "evangelizarme". Me preguntó si había "aceptado a Cristo", y yo le dije que sí, pero que eso no había funcionado para mí. Un día en que estaba degustando un relámpago en Dunkin' Donuts me escribió en una servilleta este mensaje: "Cristo te ama". También me obsequió un tratado de Chick.
Este tipo de proselitismo agresivo siempre me hace prorrumpir en sonoras blasfemias al santo nombre de Cristo. Generalmente simpatizo con el cristianismo, pero cuando me agreden con sus burdos intentos de convertirme, siempre reacciono molesto.
Esta vez he buscado en las Escrituras, y he encontrado que Cristo no me ama.
Así es, esta frase cursi no aparece en la Biblia. Es más bien un invento moderno tipo New Age. Cristianismo descafeinado, cristianismo amariconado.
Una hojeada rápida a los evangelios nos muestra el verdadero carácter de Jesús: Siempre estaba lleno de recriminaciones y palabras duras para sus discípulos, y palabras aun más duras para sus enemigos.
Jesús no estaba lleno de amor, Jesús estaba lleno de odio. Y se había obsesionado con el juicio divino, el cual creía que iba a caer rápidamente sobre los que no cumplieran sus absurdas exigencias. Por ejemplo, con solo que uno viera a una mujer con deseo se hacía acreedor a ser echado al Gehenna ardiente.
Fueron blanco especial de su odio los fariseos, a los que insultó de diversas maneras.
Su odio incluso lo impulsaba a realizar actos violentos, como cuando volcó las mercancías de los vendedores en el templo.
Talvez, ahora que es espíritu, se encuentra en un nivel más evolucionado. Sin embargo, el libro de Apocalipsis presenta al Cristo Resucitado como un terrible guerrero vengador, nada que ver con la fantasía homoerótica de los evangélicos del "dulce Jesús".
"Pero cómo puedes decir esto, si Jesús murió por tí", me podría responder algún evangélico, a lo cual yo contesto: Falso de toda falsedad. Según los evangelios, Jesús estaba tratando de evitar ese "trago amargo" de la muerte en la cruz, y solo accedió a morir en obediencia a su Padre. Jesús no murió por amor a mí, él solo seguía las órdenes de su sádico Padre.
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domingo 17 de mayo de 2009
Cristo no te ama
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miércoles 6 de mayo de 2009
Mi oración a mi madre María

El Ave María es una de las oraciones católicas más populares, quizá incluso más que el Padre Nuestro, pero es blasfema de entrada.
No se explica que los católicos, que tienen tan alto aprecio por María la sigan rezando. Por que el decirle a María "Dios te salve" es afirmar que María no ha sido salvada, o que su salvación está en duda.
Esto va en contra del dogma de la Inmaculada Concepción, y de su Asunción a los Cielos para ser coronada Reina.
Por eso, María se entristece cada vez que oye rezar el Ave María. El que reza el Ave María no ha comprendido las misericordias de Dios ni las de María.
¿Pero de dónde sale el Ave María?
El Ave María intenta tomar el saludo del ángel a María en el evangelio de Lucas (Lucas 1:28) para hacer una exaltación a María, pero falla en hacerlo, por que el verso original no tiene esa intención.
El texto original dice: "Salve, muy favorecida, el Señor está contigo".
"Salve" era un saludo cotidiano, como decir "hola" o "buenos días". No cabe traducirlo como "Dios te salve". Tampoco cabe traducirlo como "alégrate", tal como lo traducen algunas versiones católicas, que quieren establecer un paralelismo con el "alégrate" que se dirige a la "hija de Sion", o sea a la comunidad de pobres creyentes judíos que esperaban al Mesías.
"Salve" es simplemente un saludo.
Tampoco cabe traducir "llena de gracia" por "muy favorecida". Y muchos manuscritos no incluyen esa parte de "Dios te ha favorecido más que a las otras mujeres".
La segunda parte del Ave María no se encuentra en la Biblia: "Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén".
Aquí se le pide a María que ruegue por nosotros a Dios. Pero la oración de petición implica duda. Sería mejor si se dijera: "Tú ruegas por nosotros a Dios" o "Tú intercedes por nosotros ante Dios".
La imagen de María intercediendo por nosotros es bastante dulce y reconfortante, pero es insuficiente. Pensar en María rogándole a Dios por nosotros es creer que María está tratando de vencer la renuencia de Dios para ayudarnos, lo cual es blasfemo.
Sería mejor pensar en María como haciendo afirmaciones a favor de nosotros. Afirmaciones como: "Estos son tus hijos benditos a los cuales está llegando tu Reino". "Todo lo pueden en tí y nada les falta".
El Salve
A esta oración se le conoce como "El Salve" (Salve Regina Mater):
Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.
A ti clamamos, los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto de tu bendito vientre,
Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María ,
ruega por nosotros santa madre de Dios para que seamos dignos
de alcanzar las promesas de nuestro señor Jesucristo.
Amén.
Esta oración es algo mejor que el Ave María, a pesar de no ser tan popular. Las dulces afirmaciones que se hacen de María son reconfortantes. La manera en que se pide la protección maternal de María produce una excelente y muy sana piedad cristiana.
Sin embargo, la afirmación de que estamos "desterrados en este valle de lágrimas" resulta muy negativa. Es la creencia en esta afirmación lo que produce esa experiencia en la humanidad. Debemos atrevernos a esperar lo contrario, es decir, que el Reino de Dios está viniendo a la tierra, y que su voluntad se está cumpliendo aquí cn el cielo, y que eventualmente "la tierra será llena del conocimiento del Señor como las aguas cubren el mar" (Isaías 11:9).
Y eso es lo que está afirmando María en el cielo, y esas afirmaciones se están haciendo realidad, ahora.
Y esta es una oración mariana alternativa que propongo:
Madre amantísima, María:
dulzura, delirio y esperanza nuestra.
Tú que con tus bellos y adorables ojos
nos miras con amor maternal,
y que pronuncias delante del Padre
Afirmaciones a nuestro favor:
Afirmaciones de amor
Afirmaciones de bendición
Afirmaciones de bienestar
Afirmaciones de salud
Afirmaciones de abundancia
Afirmaciones de provisión
Afirmaciones de protección
Afirmaciones de acción correcta,
A tus maternales faldas nos acogemos
y de tu amor mamamos.
Oh clemente, o piadosa,
oh dulce virgen María.
Poesía a María
Esencia del puro afecto
sin la mancha del deseo
cariño maternal
nos libras del mal.
Icono del amor de Dios
su parte femenina
de sana piedad
tu culto iluminas.
La cruz de Cristo es tortura,
Tu fuerza es la ternura.
Con tus oraciones saldremos avante,
en la hora dura.
En la hora de la angustia,
solos nunca estamos.
Una madre tenemos
que vela por nosotros.
Santos ángeles manda,
y de su protección nos cubre.
En este mundo en que existe el mal,
a veces del amor de Dios dudamos.
Pero con tu dulce piedad
nos llevas de la mano
de nuevo al buen camino
al sendero de Jesús
donde se encuentra a la luz.
Toda la vida amaría a María, a María.
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Etiquetas: catolicismo, oraciones, oraciones catolicas
Adulterar con el corazón
Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Mateo 5:28
La absurda ética sexual de Jesús va en contra de nuestros instintos más primarios.
Lo siento Jesús, pero si desear tener sexo con una mujer es pecado, estoy hundido hasta el cuello en el fango del infierno, por que he deseado a muchas. Pero es culpa de tu Padre por diseñarme así.
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sábado 2 de mayo de 2009
Gracias Jesús

Gracias Jesús, por dar la vida por mí.
Es la frase que promocionan los publicistas de Jesús.
Y esta es mi respuesta:
Gracias Jesús, pero no te hubieras molestado. Yo sé que tu Padre es buena onda, e igual me hubiera perdonado.
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